El brillo frío y nocturno de la plata actúa como un escenario sombrío que hace que el verde de la esmeralda boyacense emerja con una fuerza casi eléctrica. Es una oda al misterio de las minas, capturando ese primer rayo de luz que toca la gema al ser descubierta en las profundidades.
Ideal para personalidades enigmáticas.
Características principales:
