Aunque la luz del día los hace vibrar, es en la noche donde estos topos revelan su verdadero misterio. La esmeralda de Coscuez posee un brillo refractario que, al encontrarse con el oro de 18 quilates, crea destellos hipnóticos bajo la luz artificial.
Es la joya definitiva para asegurar elegancia que cautiva.
Características principales:
