Una pieza de soberbio dinamismo donde el ímpetu del caballo es capturado en la textura imperecedera de la piedra de Barichara. El diseño, que equilibra la fuerza del músculo con la delicadeza de la talla, culmina en el destello magnético de una esmeralda colombiana, otorgando a la obra una profundidad y una sofisticación sin precedentes.
La nobleza de la tierra esculpida en movimiento, una joya de arte decorativo para espacios de distinción.
Características principales:
