La piedra de Barichara, seleccionada por su veta única y su textura de siglos, sirve como lienzo para la majestuosidad de la esmeralda colombiana. El contraste entre la opacidad orgánica de la roca y el fuego cristalino de la gema crea una obra de un refinamiento absoluto.
Una pieza de elevada distinción que redefine el arte sacro contemporáneo.
Características principales:
